Anillo de compromiso
Se acercaba el cumpleaños de ella. Aquella mañana, Alejandro se levantó temprano. Hizo los ejercicios de rutina en el parque del barrio y se dirigió al centro comercial donde se hallaba la joyería. Al cruzar su mirada con la del dueño, saludó con una sonrisa sincera y alegre. Después de mirar en las vitrinas y no encontrar lo que buscaba dijo: —Señor, ¿tiene otros anillos diferentes a los que exhibe? —Están los que guardo en la caja fuerte porque son, además de hermosos, muy valiosos, para ocasiones y personas especiales. Si gusta verlos deberá esperar unos minutos. — No tengo prisa y la persona a quien le obsequiaré el anillo es el amor de mi vida. El propietario entró a su oficina y luego le mostró un conjunto de anillos donde el oro y las joyas preciosas resplandecían bajo la luz artificial. Alejandro contempló uno que se hallaba en el centro del paño y preguntó: —¿Cuál es su precio? El propietario pronunció los números en forma lenta. Alejandro sacó de su billetera los billetes y...