Las Viudas de Mayo
Cuando voy por la calle, a veces suelo contrariar a mi madre que me aconsejaba que no hablara con extraños, pero, como curioso que soy, me presento e inició con una pregunta que resulta interesante para mi interlocutor porque decide corresponder y responderla. — ¿Qué es lo que más te ha dolido en la vida? Con este interrogante di comienzo a mi conversación. Ella, sin dejar de mostrar extrañeza, me contestó con voz tímida —parir a mis hijos— Sin dejar de contemplar su rostro de mujer madura, le dije: —Te equivocas, eso duele, pero es un dolor al que acompaña la alegría porque tienes la satisfacción de saber que, después de esa horrible sensación, vas a conocer al amor de tu vida—. Ella, arrugando la frente y sorprendida, me preguntó: —¿Qué es lo que más duele en la vida, entonces? — — El dolor más grande en este mundo es perder a un hijo, enterrar su cuerpo, no volver a ver su rostro, extrañar desde lo más profundo de tu corazón su voz ...