Las divisiones escandalizan a los pequeños y marginados.

Por Efraín Gutiérrez Zambrano Somos parte del Cuerpo Místico de Cristo, según las palabras del Apóstol de los Gentiles: 1Co 12:27. Ahora bien, ustedes son el cuerpo de Cristo, y cada uno es miembro de ese cuerpo. Y si hacemos la asociación y representación correctas esa institución es la Iglesia fundada a su paso por la tierra como Cordero de Dios. Somos parte integrante de ella. A su cuerpo pertenecemos desde el bautismo. Tal vez nos vemos como un pequeño guijarro, pero con gran humildad debemos cumplir nuestra función de enseñar el amor del Padre que se manifestó en su Hijo, Jesucristo. Tengan todos un mismo lenguaje, y no haya cismas entre ustedes , prosigue el apóstol: 1Co 1:10. Parece, según la historia de la Iglesia, que muchos de sus pastores hicieron caso omiso de este versículo. Olvidan también que las diferentes partes de la Iglesia enferman cuando otras ocasionan el escándalo, no solamente con su falta sino que a ella agregan la soberbia prop...