Oración del día
19 de febrero de 2025
Señor Jesús:
Deseo comenzar este día dialogando contigo para que me guíes y bendigas cuanto haga. Reconozco que eres mi salvador y abogado ante el Padre eterno.
Tú, Hijo de Dios, recurrías a cada
momento al Padre para sostenerte en pie sin vacilar. Aquella noche, víspera de
la crucifixión, oraste más de una hora pidiendo al Padre que apartara de tu
presencia ese cáliz, el cáliz de la angustia y del dolor, el cáliz de la
soledad y la traición. Tú nos enseñaste que la oración es fuente de vida, en la
oración halla, quien recurre a ella, la esperanza y la paz para su alma. Fue en
la oración de Los Olivos que dijiste Padre, “más no se haga mi voluntad sino la
tuya” y te entregaste en manos de los pecadores para que tuviéramos vida
eterna. (Juan 5:13).
Hoy deseo pedirte, que, si es tu
voluntad, apartes de mí las preocupaciones de la vida, los vacíos y desencantos
que siento en mi trato con algunas personas, las malas inclinaciones que
producen vértigo, los pensamientos que causan malos deseos, la soledad que
acompaña en la calle atiborrada de gentes. Por favor, Señor, dame sabiduría y
fuerza para hacerlo todo para gloria tuya. Amén.
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