Oración del día

30 de noviembre de 2022 Padre Celestial: En este amanecer, te alabamos y te reconocemos como nuestro Dios. Ten piedad de nosotros y no tengas en cuenta nuestras equivocaciones. Sabemos que no podemos esperar que pases por alto nuestras faltas y pecados. Tú no tomas a la ligera los pecados de los seres humanos. A nosotros puede parecernos una locura, pero cuando en la cruz Jesús cargó con los pecados de los que creían y creerían en él, Tú, Señor, lo juzgaste como si fuese un hombre culpable. Tú, Padre, que nos amas, enviaste a tu amado Hijo, y lo entregaste a la muerte, aunque los pecados que cargaba no eran suyos. Jesús llevó nuestra culpabilidad sobre sus hombros y sufrió el castigo que nosotros merecíamos. El precio de nuestra salvación fue pagado. Luego, Tú, mi Dios no exigirás un segundo pago. Pero nuestro pecado era tan grande que fue necesario el sacrificio de una víctima santa, sin pecado, para expiar el pecado. "Cristo murió por nuestros pecados" (1 Corint...